Corría el siglo XVII cuando se creó el Marquesado de Cauche en los terrenos que hoy acogen la pedanía antequerana de Villanueva de Cauche. En torno al palacio de las marquesas se fueron construyendo las casas de los empleados de la familia, y, de esta forma, se fue creando un peculiar pueblo que hoy es fácilmente reconocible en algún que otro spot televisivo de coches o champús. Durante siglos, los vecinos han ocupado estas viviendas por las que pagaban una especie de diezmo consistente en el porcentaje de su producción de frutas, huevos, o incluso de las gallinas más ponedoras. Cada trabajador tenía su casa pero, si por el número de miembros de su familia le venía mejor la vivienda de su vecino, que era más grande, se las cambiaban y en paz. Hoy, el palacio del Marquesado sigue en pie de milagro. Un joven matrimonio con sus dos hijos, encargados del cuidado del ganado de la familia, son sus únicos habitantes, salvo en las excepcionales visitas de la marquesa.
Fuente: http://www.pueblos-espana.org/andalucia/malaga/villanueva de cauche/
Fotos realizadas por Antonio Rivas