Coín es un pueblo de la
provincia de Málaga,
España, de 20.551 habitantes (
INE
2006),
capital de la comarca del
Valle del Guadalhorce.
Situación y límites
Coín se halla en el centro del
Valle del Guadalhorce limitando territorialmente con
Monda,
Guaro,
Alozaina,
Pizarra,
Cártama,
Alhaurín el Grande y
Mijas.
Está a 30 kilómetros de
Marbella y a 33 km de
Málaga. Coín constutuye un punto estratégico en la provincia
de Málaga, ya que está a la misma distancia de la
Costa del Sol, como de
Antequera o la
Serranía de Ronda.
Población
Debido a la
inmigración y a una subida de la
natalidad en la región, Coín ha visto incrementada su
población notablemente, teniendo así 17.900 hab. en
1991
y con 20.551 habitantes en (2006).
Historia
Los primeros asentamientos situados en el término municipal
de Coín son los estudiados por los profesores Fernández, Márquez
y Ferrer entre otros, en los alrededores de los ríos Grande,
Pereila(s) y Nacimiento, datados en épocas Paleolíticas,
Neolíticas y de los Metales. En Coín podemos encontrar vestigios
de la época del Paleolítico, de la Edad del Bronce y del Cobre.
El primer vestigio arqueológico conocido de la Prehistoria en
Coín es el denominado "Taller
de Ardite", lugar donde se extraían minerales y se
fabricaban utensilios, tanto el Paleolítico como en la Edad del
Cobre y del Bronce. Dos yacimientos
Cerro Carranque y
Llano de la Virgen, catalogado como Bien de Interés
Cultural, destacan en la Edad de los Metales, y este último
abarca todo el segundo milenio antes de nuestra Era. Del paso
del mundo prehistórico al histórico, el yacimiento del
Cerro del Aljibe y su entorno son testigos excepcionales. Su
cronología va desde el Calcolítico al siglo I después de nuestra
Era, incluyendo vestigios griegos, fenicios, ibéricos y romanos.
El Mundo Romano está representado ampliamente por utensilios y
cerámicas encontradas por todo el término municipal, sin
embargo, no puede afirmarse que Coín haya sido municipio romano.
De época visigótica parece ser el yacimiento del
Cerro de las Calaveras, lugar de enterramiento individuales
en fosa alargada.
Los primeros vestigios construidos en el espacio urbanístico
conocido como Coín y que hoy día se mantienen pertenecen a
pobladores mozárabes: un espectacular monasterio excavado en la
roca conocido como las cuevas rupestres, probablemente
construido entre los siglos VIII y X, que hacen entender una
habitabilidad en el núcleo urbano previa a la fundación. Un
conjunto de cinco huecos excavados en la roca de los que, los
tres centrales se comunican entre sí y los dos laterales tienen
acceso independientemente. El conjunto está vertebrado en torno
a las tres naves centrales, siendo una de ellas la que
constituiría la iglesia. En este hueco podemos diferenciar la
entrada, la nave de la iglesia y el ábside cuadrangular, cuya
cubierta pretende imitar una bóveda de medio cañón. Este
conjunto rupestre hubo de ser en su tiempo un monasterio
suburbano, lo que denota la existencia de una comunidad mozárabe
organizada y de cierta importancia.
En cuanto a la toponimia, el término Coín es una cuestión no
resuelta de manera definitiva ya que bien pudiera derivarse de
una reducción fonética progresiva de Castro Dzaquan
(quizás de origen romance), o según otra teoría, emitida por el
estudioso Virgilio Martínez Enamorado, relaciona o puso en
conocimiento la existencia de una estirpe o familia beréber de
Córdoba durante el siglo IX eran conocidos con el antropónimo
Banu Dhakuam. Ambas teorías son verosímiles, aunque ninguna
está certificadas con rotunda seguridad. Lo que sí parece
descartado por los especialistas es que es inviable técnicamente
algunas denominaciones que ha recibido esta localidad, fruto de
algunos escritos pretéritos. Díganse los términos Succubo,
Lacibis, Alizcuán o Al-Cohine. También
parece confirmado que el castillo de Coín tuvo un papel
importante en la lucha interna que supuso la rebelión de Omar
Ben Hafsún, de ahí la posible construcción de la plaza fuerte
mandada construir por Abd-Al-Rahman III, probablemente posterior
a la existencia de las cuevas antes comentadas, según el
estudioso Gallero. A partir de este momento Dakwan parece
iniciar su época de esplendor. En 1330, el año de la toma de
Teba por los cristianos, es sede judicial y probablenente por
ello también capital administrativa de la Algarbía (region
occidental) de Málaga, situación ésta que muy probablemente se
mantuvo hasta finales del siglo XV. Es también en los siglos XIV
y XV cuando los autores musulmanes (Ibn Battuta, Ibn al-Jatib)
fraguan la imagen geográfica de la excelencia natural de Dakwan
-abundancia de aguas, exuberante vegetación, bondad de clima-
que ya no cesará de repetirse a lo largo de su historia.
En el siglo XV el cerco cristiano se estrecha sobre el Reino
Nazarí de Granada. En cuanto Benamequiz, era una alquería que
fue prácticamente arrasada por las tropas cristianas. Ejército
que tomó Coín o Castro Dzaquan a finales de abril de 1485, el
día 27 concretamente, según algún cronista. Nace el Coín
cristiano. No obstante su cercanía a Málaga, conservó durante
mucho tiempo una autonomía y organización aparte de la
malagueña, no incluyéndose en el término de Málaga, uno de los
más extensos del nuevo Reino de Granada, por lo que su
repoblación y regimiento fueron independientes de los de Málaga.
Dos años y medio después de la conquista se inicia el reparto de
tierras y la repoblación, pensada inicialmente para 300 vecinos,
pero que finalmente ascendió a 450. Los problemas suscitados por
los repartidores motivan que a mediados de 1491 tenga que
reformarse el Repartimiento. El gobierno municipal en Coín se
rigió entre 1505 y 1623 por un sistema basado en la "mitad de
oficios" entre el estado noble y el estado llano o plebeyo.
Desde el siglo XVI Coín ofrece un lento pero constante aumento
de población. Andrea Navaggero en su "Viaje por España"
(1524-1526) lo cita entre la relación de pueblos más destacados
de Andalucía. En 1586 tiene 500 vecinos (es decir, "pecheros",
personas que pagan impuestos), cifra sólo superada en la
provincia por Málaga, Antequera, Velez-Málaga, Ronda y Marbella;
580 vecinos en 1594; 603 vecinos en 1717; 6.237 habitantes en
1752 según la pesquisa de Ensenada y 6.639 según el Censo de
Floridablanca, datos relativos pero muy aproximados.
El siglo XVII supone el afianzamiento de la Edad Moderna en
Coín. 1632 es el año de la compra su jurisdicción al Rey,
eximiéndose así de la de Málaga, pero el pago no se hará
efectivo hasta 1696. Entre 1632 y 1649 diecisiete vecinos
compran al rey otros tantos regimientos perpetuos, cargos que se
anularon por orden real en 1650 por los daños y perjuicios
causados al vecindario. Esta medida fue el inicio de una serie
de desórdenes que culminan con la elección fraudulenta de dos
delincuentes como alcaldes y con la muerte del Corregidor de
Vélez, enviado para aclarar la situación, y de uno de los
alcaldes. Como consecuencia de ello, se decreta la imposición y
erección del Corregimiento de las Cuatro Villas de la Hoya de
Málaga, jurisdicción gobernada por un cargo denominado
Corregidor, el cual ejercía su mando sobre las villas de
Alhaurín, Álora, Cártama y la propia Coín, donde era normalizada
su residencia continuada.
El Siglo Ilustrado transcurre teniendo a Coín como sede del
Corregimiento y con la importante aportación del obispo vasco
Don Monseñor de Eulate y Santacruz, quien inició varias medidas
de corte ilustrado a mediados del siglo XVIII. En el Catastro de
Ensenada, realizado durante 1752 se deja ver la gran desigualdad
en cuanto a la propiedad de tierras de secano (en manos de
grandes propietarios absentistas y de eclesiásticos) y la gran
presencia de una protoindustria basada en la transformación de
cosechas de trigo y aceite especialemte, mayoritariamente
propiedad igualmente de estos estamentos. Algo más adelante en
el tiempo le fue concedida, por resolución de Carlos III, en
1765, el privilegio de tener Feria anual de ganado durante los
días 11, 12, 13 y 14 de agosto, la primera feria oficial en la
comarca, proceso que fue estudiado por el profesor Avellaneda.
El impulso por el conocimiento histórico propio de la corriente
ilustrada verá aparecer los primeros historiadores locales: el
trinitario Fray Fernando Domínguez Noticia de la conquista,
antigüedad y demás cosas notables de la villa de Coín (1773)
y Antonio Agustín Jiménez de Guzmán Historia de la villa de
Coín (a finales del siglo, en 1796). Según el trinitario, en
1773 el Ayuntamiento de Coín se compone de un Corregidor de
Letras, seis regidores anuales, un Alguacil Mayor, un Fiscal, un
Síndico Personero, dos Síndicos del Común, dos Escribanías de
Cabildo, cinco Escribanías Públicas, una Escribanía de Millones,
una Escribanía de Hipotecas (anexa a la mayor de Cabildo), dos
Procuradores, un Síndico General de Menores un Mayordomo de
Propios, dos Ministros y un Portero. Contaba también con una
Administración de Rentas Provinciales y otra de Tabaco, así como
un Preceptor de Gramática y un Maestro de primeras letras. Sus
700 huertas producen toda clase de hortalizas y frutales, como
el "albarcoque", el granado, el durazno, el peral y el
membrillo. Sus campiñas proporcionaban trigo, cebada, maíz,
aceite, cáñamo, lino, uva de Loja, higos, miel, pasa y seda.
Tiene 20 molinos de pan moler y 14 de aceite, preindustria ésta
que ha perdurado hasta el siglo XXI. La población en dicho año
era de 1.800 vecinos.
Durante la Guerra de la Independencia jugó un papel
importante, ya que aquí se alojó el obispo de la diócesis
malagueña, Don Vicente de LaMadrid, en el Palacio Episcopal que
se construyera allá por el siglo XVI, donde falleció en 1809.
Sufrió una gran inundación en el mes de noviembre 1831 y
construyó un cementerio extramuros en 1888.
El siglo XX vio un auge industrial auspiciado tanto por hijos
de Coín, como de comerciantes foráneos, y aunque no existieran
personajes cercanos a la figura de terrateniente, bien es cierto
que existían desigualdades propias del sistema capitalista. En
1913 se inauguró la línea férrea con Málaga. Diecisiete años
después, Alfonso XIII le concedió a Coín el título de Ciudad y
el tratamiento a su Ayuntamiento de Excelencia.Una vez llegada
la Guerra Civil, Coín vivió un cruenta lucha que segó la vida de
centenares de personas. Durante la dictadura franquista se vivió
el exilio como en otras tantas localidades andaluzas. Décadas
acá se ha ido transformando tanto la configuración política de
su ayuntamiento como el aspecto o fisonomía urbanística del
pueblo -dependiente antes de la agricultura e industria- en una
pequeña ciudad cada vez más tendente al sector de la
construcción y servicios.
En cuanto al arte local podemos destacar varios espacios:
Iglesia y Convento de Santa María de la Encarnación:
Antigua mezquita árabe convertida en templo católico, fue la
primera parroquia de Coín, dotada en 1505 con tres beneficiados
y dos sacristanes, que en 1531 fueron cinco beneficiados, un
cura y varios sacristanes. Según algunos escritos, a principios
del siglo XVIII se constituye en él un Beaterio de religiosas
que fue transformado a mitad de siglo bajo patrocinio del obispo
Eulate. Es hoy, rehabilitado, un bello edificio con usos
culturales.
Iglesia de San Andrés y el Hospital de la caridad: Se
edificaron en la Plaza de San Andrés, pasando en 1520 a su
actual ubicación. Presenta una curiosa planta en forma de L,
fruto de una ampliación posterior, siendo uno de los cuatro
edificios que, con esta tipología, existen en Andalucía. Destaca
a la vista su claustro y la extraordinaria portada-espadaña,
obra realizada en la segunda mitad del siglo XVIII.
Iglesia de San Juan Bautista: Para su construcción se
le asignó en 1489 parte del solar del castillo musulmán y ya se
le adjudicaron bienes en 1492 y 1495 erigiéndose canónicamente
en parroquia en 1505. El edificio se concluyó a mediados del
siglo XVI. Extraordinario ejemplo del grupo de iglesias
columnarias del renacimiento Andaluz, en ella conviven en
hermosa simbiosis los elementos clásicos, góticos y mudéjares.
El decorativismo barroco se adueñó de sus muros en la reforma
que recibió el edificio a mediados del XVIII. Destruido en la
Guerra Civil su dorado retablo y el notable conjunto imaginero,
todavía puede admirarse, además del reconstruido retablo, dos
piezas singulares; la escultura de nuestra Señora de los Angeles
y la venerada imagen de la Virgen de la Fuensanta, de sólo 11
centímetros e tamaño, responde al tipo de imagen arzonera. Obra
gótica tardía de finales del siglo XV, tradicionalmente se cree
que debió ser traída por algún caballero cristiano en la época
de Reyes Católicos .
Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta: Enclavada en
uno de los parajes más bellos del campo coineño, el partido de
Pereila, se alza su soberana edificación en la cima del risco.
En un entorno de vistas inigualables, la primitiva ermita consta
ya que existía en 1529, la actual fue construida en 1680,
sufriendo varias reformas en el siglo XVIII. Destaca la belleza
decorativa de la capilla mayor, concebida como camarín abierto,
fechado éste en 1729, muy parecido en decoración y disposición
arquitectónica a la capilla de San Isidro de la iglesia de San
Andrés de Madrid, y su autor José de Medina, considerado como el
maestro por excelencia de los artistas posteriores a Mena.
Morada esta ermita de la Virgen de la Fuensanta durante el mes
de mayo, es punto de atracción y visita todo el año por lo
mágico del lugar.
Torre del antiguo Convento de Trinitarios Calzados: La
excepcionalidad del simbolismo ternario de su singular planta
triangular sólo ofrece dos paralelos andaluces: la torre de la
Iglesia de Santa Ana en Archidona y la torre del Convento de
Mínimas y Marroquíes en Ecija. El conjunto del convento de
trinitarios se concluye a mediados del XVIII, si bien las
primeras noticias sobre su fábrica datan de mediados del siglo
XVII. Imponente edificio que desgraciadamente desapareció, es
hoy la torre su último vestigio en pié y monumento emblemático
de la ciudad.
Cementerio de San Fernando: bendecido el día 30 de
mayo de 1888, responde a unos planos previos del arquitecto
burgalés, aunque residente en la capital malagueña desde 1833,
Cirilo Salinas Pérez delineados en 1856. Estos planos fueron
ejecutados finalmente por el maestro de obras local Francisco
Moreno Flores y el perito agrónomo Miguel Salgado. Este
cementerio, que sigue activo en el presente, vino a sustituir al
intitulado camposanto que fue construido en 1804 para resolver
el hacinamiento dentro de algunos templos y conventos locales y
cumplir la ilustrada e higiénica normativa que, desde 1787,
obligaba a situar dichos recintos a extramuros de las villas y
ciudades españolas.
Economía
La economía fue tradicionalmente la agricultura, coexistiendo
con la minería del mármol (existente desde los tiempos romanos)
y la cerámica. Ésta última ha sido durante el siglo XX muy
importante y conocida, teniendo un estilo de color propio
llamado "Verde Coín". El taller cerámico más relevante durante
el pasado siglo fue el Taller Cumbreras y en la actualidad sigue
trabajando este material con cierto manejo sabiduría José
Cantos.
La ciudad del cine fue un proyecto que se hizo en la
zona del nacimiento para producir series televisivos, pero se ha
reconvertido en una zona turística. Desde hace años, en Coín es
se ruedan varias series, siendo la primera la británica
ElDorado para la
BBC,
y tras ello las teleseries andaluzas Plaza Alta y
Arrayán, ambas grabadas en los estudios de Loasur,
producidas por
Linze TV, y emitidas por
Canal Sur Televisión.
En la actualidad el turismo, la construcción, y la hostelería
han sustituido a la antigua industria, quedando aún muchos
ceramistas y varias canteras de donde se extrae mármol, dolomita,
y arena para construcción básicamente.
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